lunes, 12 de diciembre de 2016

Frank Sinatra y Los Cipotes


Hubo una vez en que este mundo tuvo dueño. No ha vuelto a pasar ni pasará, pero, en el siglo XX, el mundo tuvo un dueño. Lo sabía mucha gente, y lo sentenció Dean Martin.

"Este es el mundo de Frank, nosotros sólo vivimos en él".

Se refería a Sinatra, en efecto. En una de las míticas actuaciones en el Sands, mezclando música, humor y alcohol, Dean Martin, que sabía mucho de las tres cosas, resumía así la situación mundial durante aquellos años. El mundo era de Frank Sinatra. Y sin embargo.

El personaje es tan gigantesco que uno no puede pretender en un post de blog hacer referencia siquiera a una parte de ese montón de cosas que era e hizo el de los ojos azules de Hoboken. Sin embargo, hoy que se cumplen años (gracias Asoon) del nacimiento del único dueño del mundo ever, me ha venido a la cabeza un artículo de Íñigo Lomana en El Español titulado 'En la era de la prosa cipotuda'. El artículo, que a mí me encantó, va, por resumir, de hasta qué punto estamos rodeados del estilo del quién por encima del 'lo cualo'. Cómo parece que es más importante el estilo de quién cuenta, que aquello que nos cuenta en sí mismo, si es que hay algo que contar. Cómo si hubiera que dejar una gotita de pis en cada árbol por el que uno pasea cerca para que los demás sepan que uno estuvo allí, como en el techo de la habitación de Morgan Freeman (Red) en 'The Shawshank Redemption' cuando su suicidio interruptus; antes de emprender camino a Ciguatanejo.



Bueno, podríamos decir que Sinatra también iba dejando sus gotitas de pis por todas partes, sí, pero yo me refiero a su música. De eso, que me está costando avanzar, va este post. De gotas de pis.

Uno escucha a Sinatra (a poder ser en un buen equipo HI-FI), sea cual sea la época del artista que elija, y se da cuenta que hay una cosa, a mi parecer, que nunca ocurre. Sinatra no se pone por delante de la canción. La interpreta. Sin giros ridículos, sin gorgoritos, sin montañas rusas, sin estridencias. La banda debía afinar (más les valía) y él cantaría de la forma más elegante que se puede cantar. Sin molestar, dejando que la canción brille.

En contraposición, hoy tenemos las emisoras de radio atiborradas de gorgoritos, sonidos guturales en canciones pop  y subidas y bajadas mareantes en canciones de amor. Lo más ridículo que se pueda escuchar. Ha llegado a tal punto la obsesión cipotuda, que hasta en algo tan naïf como Operación Triunfo (o como se llame el programa actual de karaokes), las criaturas que andan por allí, que no han cantado más allá del rellano de su casa, quieren impregnar canciones ajenas con un estilo propio; su sello dicen, su personalidad, dicen, sin que nadie se les escojone de risa en la cara. Es posible, es más, estoy casi seguro, que se cumpla aquí también el asunto cipotudo del Mr Lomana, y es que al fin y al cabo, si uno tiene una mierda de canción que cantar, pues igual mejor que la gente se fije en el estilo, porque no hay nada más. Eso tiene sentido.

Y en los vinos (siempre los vinos) ocurre demasiado a menudo, más de lo mismo.

La elaboración cipotuda de vinos es cuando el elaborador se empecina en dar por culo con 'su interpetación'. Su interpretación del terruño, pues lo mismo le lleva a plantar variedades que vienen del frío en medio de un desierto; a fermentar en pellejos del primer bicho que encuentren, a extracciones exageradas, a vinos hechos con veinte variedades (hasta un 1.5% de una variedad he visto en un vino, que hay que tener huevos...), a, literalmente, lo que sea con tal de luego llenarse la boca de 'su interpretación'. Y joder, esas interpretaciones acostumbran a valer una pasta.

A mí me da que ese culto al individuo que andamos sufriendo está haciendo mucho daño. Sea en prosa cipotuda, sea en vinos cipotudos, sea en cavas cipotudos...o en platos de comida cipotudos.

Dejad de interpretar de una puñetera vez, y dejad que la cosa fluya. Si hay materia, no hay nada más poderoso que eso. Si la canción es buena, no la jodáis. Si el vino es bueno, no molestéis. Si el jamón es bueno, no le pongáis mayonesa, cabrones.

Sinatra se hartó de vender discos. Tuvo su propia discográfica. Hizo pelis. Se llevó un Oscar. Era colega de Humphrey Bogart y de Lauren Bacall. Cuando los negros no podían entrar en según qué sitios, dijo que Sammy entraba por cojones. Fue íntimo de JFK (y de los que vinieron después). Cantó mejor que nadie. Tenía mejor swing que nadie. Le quedaba el anillo macarra en el dedo meñique mejor que a nadie. Y a nadie se le ha perdonado tanto llevar un horrible peluquín.

Así que, queridos escritores, cantantes, elaboradores de vino, y seres humanos en general: si el único dueño del mundo que ha existido jamás lo hizo, no andéis vosotros poniendo los cipotes por delante de vuestra obra. Sinatra os miraría mal. Y con razón.


Rooster Cogburn


sábado, 10 de diciembre de 2016

Cava para todos




Hubo un tiempo, que es en el que estamos, que cuando a una distribuidora le ofrecían llevar los vinos de una bodega de La Rioja, la primera respuesta era un 'buf' perezoso. Que es que si otro Rioja, que ya hay muchos, que cuesta mucho vender, que...mil excusas. Ocurre que debido a la enorme cantidad de vinos de dicha DO, cuando una bodega o su distribuidor iban al mercado (tiendas y restaurantes) a ofrecer los vinos, encontraban el 'buf' perezoso correspondiente. La de vinos buenos que se habrán perdido en el olvido de los 'buf' perezosos. Resultaba más emocionante y diferenciador -eso con lo que todos sueñan- distribuir un vino de algún bosque o desierto deshabitado, aunque el resultado fuese sospechoso, pero bueno, al fin y al cabo, se podría decir que se llevaban vinos de una región más en el catálogo. Que de catorce a quince quizá estuviese la clave del éxito.

Esa es una de las razones, en mi opinión, por las que el Cava es ese gran desconocido alrededor de España. Y digo gran desconocido basándome en la gente a la que conozco que se dedica a este trajín del vino. Conozco a mucha gente que son muy buenos conocedores del vino español, por muchas DO's que haya, gente que conoce bien no sólo el panorama español sino algunos de los otros grandes países productores; de la misma manera que hay quien conoce, por haber peinado a conciencia durante años, prácticamente todo lo que se cuece en el mundo del vino. Y sin embargo, hay un denominador común aplicable a un porcentaje escandaloso de todos ellos. No conocen el Cava.

¿Por qué? Alrededor de España se conocen cinco o seis bodegas de elaboración de cava de calidad, y luego, las marcas que están en los supermercados. ¿Por qué? Por lo que os decía de La Rioja, en mi opinión.

¿Otro Cava? 'Buf' perezoso. Es curioso esa pregunta de 'otro cava' cuando en realidad hay poquísimos que sean conocidos por el público.

Las ganas de aprender, la curiosidad y el espíritu aventurero para descubrir vinos nuevos se mudan al glamuroso Champagne cuando de burbujas se trata.

¿Conocéis alguna Guía del Cava? Yo no. Oí algo que La Guía Peñín estaba barruntando pero no he logrado encontrar nada al respecto.

Sí tenemos, sin embargo una guía de Champagnes. La magnífica Guía Melendo del Champagne.
Lo cual no es una crítica a Jordi Melendo, apasionado desde hace décadas a las burbujas francesas, y también buen conocedor de las patrias. Sólo constato un hecho.

¿Conocéis a alguna distribuidora que haya apostado 'all in' distribuyendo únicamente cavas? No.

Sí tenemos, también sin embargo, un ejemplo con el Champagne con los chicos de 'A la Volé', y el también magnífico trabajo que hacen con los vinos que importan.

¿Conocéis alguna frase de Winston Churchill diciendo que necesita una copa de cava? No.
Sobre sus frases y el Champagne, ni hablamos, aunque esto tiene una explicación histórica de primero de EGB. Sin embargo, las frases de Churchill y muchos otros sobre el Champagne se repiten hasta la saciedad para razonar el por qué de elegir siempre las burbujas que vienen del frío y, a menudo, despreciar en la misma afirmación a las que vienen del Penedés y cercanías.

Y bueno, sobre esto último sólo puedo decir que acurrucarse en la manta del glamour i del buen gusto con frases que han dicho otros es un lastre para descubrir un montón de maravillas que hay por aquí.

Ayer o hace unas semanas, una y otra vez leía por twitter conversaciones en las que se hacía de menos al Cava de manera casi necesaria, en la coletilla de una oda al Champagne. Como no hay nada que sea absoluto, siempre aparece algún ser humano en defensa (también) del Cava. ¡Bravo!

Así que he pensado romper la norma por la cual nunca hablo de vinos concretos, y os voy a presentar una lista de Cavas que a mí me parecen estupendos, dentro del enorme abanico de posibilidades que os ofrecen las burbujas de por aquí.

Notaréis, porque lo notáis todo, sumilleres de la vida, que en mi lista sólo hay cavas catalanes.
No hay ninguna cuestión política ni leches de esas. Es que mi experiencia se limita a cavas catalanes, y a alguna docena de desastres de Cavas elaborados en el resto de España. Y sólo os voy a hablar de cavas que a mí me gustan.

Notaréis, también, que no hay ningún cava que, por lo menos de manera oficial, esté elaborado con variedades que no son autóctonas (salvo error por mi parte). No es porque los que sí tienen variedades foráneas sean todos malos, sino que es que yo no los compro, así que mal podría recomendar algo que no he probado.

Ah, sí, una cosa importante antes de empezar. Si queréis tener una guía de qué cavas molan o no, lo puto imprescindible es comprar La Guia de Vins de Catalunya que desde hace ya nueve años elaboran Jordi Alcover y Silvia Naranjo, catando a ciegas (irán ya por los 10.000) los vinos y espumosos de Catalunya.

La lista no está por orden de preferencias, sino por el orden que me viene a la cabeza.
Y seguro incluye referencias que ya habéis probado.
Si hay alguna que no conocéis y os animáis a comprar, pues ese era el objetivo.

GRAMONA III LUSTROS 2007 (menos de 30€)
RECAREDO BRUT DE BRUT FINCA SERRAL 2007 (menos de 30€)
RECAREDO RESERVA PARTICULAR 2005 (sobre los 55€)
RECAREDO TURÒ D'EN MOTA 2005 (100€)
GRAMONA CELLER BATLLE 2005 (sobre los 55€)
FREIXENET CASA SALA 2006 (sobre los 40€)

Hasta aquí, todo en orden, ¿verdad? Este grupo de cavas los conoce todo el mundo por la cuestión distribución/rioja que hablaba al principio. Mi único comentario es que no deberíais tener miedo de pagar ni 50 ni 100 euros en cavas de gran calidad, incluso aunque Freixenet os dé miedo por algunas cosas perpetradas que se venden en supermercados. Dejaros de comparaciones y prejuicios, y disfrutad de algo grande. Y en mi opinión, si podéis guardarlos unos años, mejor que mejor.


BERDIÉ GRAN NATURE 2011 (sobre los 15€)
FREIXENET CUVÉE DS BRUT 2007 (sobre los 17€)
SEGURA VIUDAS TORRE GALIMANY (sobre los 15€)
MARIA RIGOL ORDI BRUT NATURE GRAN RESERVA (sobre los 20€)
CLOS LENTISCUS XAREL.LO EXPRESSIÓ (sobre 30€)
COLET NAVAZOS EXTRA BRUT (sobre los 20€)
CASTELLROIG VERMELL BRUT (sobre los 15€)
REXACH BAQUÉS BRUT NATURE GRAN RESERVA (sobre 10€)
REXACH BAQUÉS BRUT IMPERIAL (8€)
NADAL SALVATGE BRUT (8€)
MARIA RIGOL ORDI RESERVA BRUT NATURE (sobre los 15€)
FREIXENET CUVÉE DS MALVASIA DOLÇ RESERVA (sobre los 15€)
VILARNAU SUBIRAT PARENT BRUT RESERVA (sobre los 15€)
CARLES ANDREU BRUT NATURE RESERVA (sobre los 15€)
CASTELL SANT ANTONI TORRRE DE L'HOMENATGE (sobre los 60€)
GIRÓ RIBOT EXCELSUS 100 MESOS (sobre 65€)
VIVES AMBRÒS TRADICIÓ (sobre 15€)
BLANCHER TERESA BLANCHER BN GRVA (sobre los 15€)
MIQUEL PONS BN GRAN RVA (sobre 15€)
CLOS LENTISCUS SUMOLL RESERVA FAMILIAR (menos de 15€)
MAS BERTRAN ARGILA (sobre 20€)
LLOPART IMPERIAL BRUT GRVA (sobre 15€)
AGUSTI TORELLO MATA BRUT GRVA (sobre los 15€)
CASTELL DE SANT ANTONI BRUT NATURE GRVA (sobre los 20€)
BERDIÉ BRUT RUPESTRE (menos de 10€)
BERDIÉ AMOR (menos de 15€)


Bueno, creo que con esto podéis ir buscando botellas por abrir y disfrutar.
Sólo permitidme una vez más: no sois Winston Churchill, ni estáis obligados a sudar glamour. La ignorancia (por desconocimiento) no es nada glamurosa, amiguitos.

Ah! y recordad una cosa, que aunque parezca de cajón, es un error común.

Un Brut Nature NO es mejor que un Brut. Ni peor.

Usad un Brut Nature para acompañar vuestros platos; un brut de aperitivo, postres y copas en horas furtivas.

Eso, como regla de tres que, como todas, no es infalible.

Pero si elegís un BN de los de verdad como copa de aperitivo, el disgusto que os llevaréis de sequedad en la boca, será culpa vuestra. Avisados estáis.

Viva el Cava! (y el Champagne también, quede claro)


NOTA: Puede que algunos de los espumosos de la lista no estén en la DO CAVA y anden en la DO PENEDÉS, pero no estoy muy al día del asunto y me daba pereza consultarlo. Entenderéis la importancia.



Rooster Cogburn

martes, 29 de noviembre de 2016

Diario de una Wine Star - Semana 11





21 de Noviembre.  

Una marca superluxury me invita a la inauguración de una popstore navideña de uno de sus vinos.

Photocall, dresscode exigente, aforo reducido, local cool decorado por alguien que les habrá cobrado una pasta…

Llegas, todo está repleto de prensa, me hago fotos ya que voy la mar de mona (y sobria), me reciben unos camareros guapísimos con sus bandejas para que coja una copa de cristal, por supuesto soplado a mano, entro.

Y me encuentro a la hija mayor de la folclórica “más grande”, a un periodista que ahora anda por el TDT Party, aparte de en la indigencia, porque en un informativo manipuló de tal manera una noticia que fue condenado judicialmente (tela como tuvo que ser para que eso pase en este país) y una exprostituta de lujo, porque ahora es no de lujo, ex presentadora, que ahora es instagramer, lifestyler, gastro y lo que sea para meterse en la boca los menos penes posibles...

Bajón. Bajonazo, perezón.

Como el evento es cerca de mi casa, saludé a los que tenía que saludar y me fui.

Nunca es bueno que te vean con famosos, pero menos con famosos patrios, y mucho menos con ESTOS famosos patrios.


22 de Noviembre. 

Hablo con el responsable del sarao de ayer, le comento el percal (yo soy de muy poco callarme y menos si preguntas), me comenta que es consciente pero que para invitar a famosos las agencias le exigen meter a otros famosos (como si fueran packs) y claro se cuela purrela de todo tipo.

Yo le comento que lo entiendo pero que no me vuelva a invitar a algo parecido.

Nunca.


23 de Noviembre. 

 Hoy me han comentado una historia divertida, hay que ver la que les lían a las bodegas los de los puntitos. Y lo que les queda.

Resulta que es muy común, parece ser, vender espacios grandotes en la publicación de estos manuales petrificadores… me explico:

Ofrecen no el poner unos puntos u otros (al menos no esta), si no el espacio que ocupa dentro de la página, pudiendo ocupar la totalidad con un solo vino para que ahí seas el prota absoluto.

Lo gracioso viene cuando esa guía puntúa a la baja tu vino pero sigue apareciendo a página a todo trapo.

Comerte un 88 ptos con todo el power.

Eso pasó, y el que lleva esta guía (soy muy fan de lo loco y angry que está) no avisó a la bodega de su mala puntuación, para enviar otro vino que pudiera tener mejor calificación, y conservó el espacio que habían comprado.

Épico.

Ni que decir tiene que esta bodega no les ha vuelto a enviar un puto vino.

A ver si cunde el ejemplo.


28 de Noviembre.  

Vuelvo a la radio, increíble con quien me han juntado hoy.

Un tío que hace versiones de canciones melódicas españolas que ha conectado mal el piano electrónico que se ha traído y cada vez que toca distorsiona (esto es un gran problema porque lo está tocando mucho), una blogger que empieza hablando de que se le murió la hija y de alguna manera eso le dio fuerzas para hablar de belleza en redes sociales, un tío que representa a un club de golf super super exclusivo con muy buenas promociones para celebrar tu boda, una psicóloga que viene a explicar el miedo a volar (aprovecharé para comentarle mi fobia a la Verdejo) y yo.

Que hago yo aquí en medio sobria.

Sobre todo sobria.





Isobel.

viernes, 25 de noviembre de 2016

José Peñín, La Guía Peñín y la madre que parió al Black Friday


Ayer (hoy es viernes 25 de Noviembre de 2016), se publicó la archiconocida lista de la Guía Michelin con los restarurantes premidados con una, dos, tres estrellas; o con un Bib Gourmand, que debe ser un caja de 5 litros con vino y un grifito.

Cada vez que sale una guía, toca rascarse las vestiduras, twittear que se sabe más que los que critican y puntúan, y hacer comparaciones geográficas. Eso está bien, hay que estar entretenido, y nada como rajar de algo o alguien. Aunque es mucho más divertido lo que corre por los grupos de Whatsapp o Telegram (Telegram mola más) que lo que se dice en público, porque a veces no se puede decir en público por ser parte implicada y/o relacionada, y a veces no hay narices.

Yo de la Guía Michelin no puedo opinar porque no sigo el asunto y además no me caen bien; el día que recompensen al gran Rooster Chef Pedro Sánchez, embajador 'in pectore' de Jaén, entonces les levantaré el castigo.

Que las filias y las fobias no forman parte sólo de los que critican a los críticos, eh, están también bien presentes en las puntuaciones más y menos pomposas de cualquier guía que no cate exclusivamente a ciegas. Me refiero a ciegas-ciegas, no esas cosas que se hacen por ahíi como supuestas catas a ciegas. Forman tan parte del criterio de los críticos (las filias y fobias) que no es difícil ver cómo la amistad y el ser compañero de viaje afectan en lo positivo; y ser un proscrito en lo negativo. Son las reglas. Pero eso queda ya para el whatsapp.

El caso es que todo esto me hace pensar (iba a escribir de otra cosa), en la tronchante Guía Peñín de los vinos de España. (voy a cambiar el título del post rait nao).

La Guía Peñín abrió su última edición (no sé si las anteriores porque no lo vi), con los vinos del LIDL y sus cojones toreros.





Todos hemos visto u oído los anuncios de la cadena de supermercados con José Peñín hablando de caldos españoles. Se ve, por lo visto, que debe colaborar en la selección. O algo. Pero da igual.

El caso es que la Guía Peñín abre la edición puntuando (nada de a ciegas ni sucedaneos) los vinos que José Peñín selecciona para Lidl. ¿Serán buenos? ¿Se equivocará al seleccionarlos? 

Bueno, según la página de LIDL los vinos se clasifican de tres a cinco estrellas, y la clasificación les otorga el grado de 'Correcto', 'Bueno' y 'Excelente'. Tres, cuatro y cinco estrellas respectivamente (que sigue habiendo Veremeros que leen esto).

Es curioso como, en la página de los vinos de LIDL, siempre hay, por lo menos un vino de cada una de las denominaciones de origen con 4 estrellazas. Tesoros desenterrados por José Peñín.

Entre ellos, podemos encontrar un vino de la DO CARIÑENA con cuatro estrellas que vale 1.79€.
También un cava de cuatro estrellas que vale 1.85€.
Y un tempranillo manchego a 0.99€, porque costar un euro sería excesivo.
Y así un rato largo con un montón de vinos con su puntuación Peñín bien guapa, sus estrellas bien molonas, y su precio bien ridículo.

Porque la selección, con José Peñín por allí, bien eligiendo los vinos bien lo que sea, debe ser cojonuda. Si no, para qué le contratan.

Y hoy, que es el día del puñetero Black Friday, iba a escribir sobre tomaduras de pelo.
Pero la vida es así y he acabado de vinos maravillosos a precio de agua mineral de envase bonito.

Pero me quedo tranquilo cuando leo en la página de LIDL que sólo trabajan con 'una cuidadosa selección de viticultores' que si hacen lo que hace un viticultor, deben de vivir de puta madre con los precios a los que deben vender esas infamias.

Bueno, a los que no os parezca bien, recordad que José Peñín forma parte del asunto de los Vinos Radicales del Sindicato del gusto. Y eso es mucha redención.





Rooster Cogburn

martes, 22 de noviembre de 2016

Diario de una Wine Star - Semana 10



Semana 10




14 de Noviembre.  

Han tenido que pasar diez semanas pero voy a hablar bien de alguien.

Hace unas semanas coincidí con un WineJedi, un tipo de estos que tiene mucha fama y cargo dentro del sector.

El hombre insistió mucho en que un día quedáramos a tomar un vino, yo me pensaba que como había público presente se quería hacer el simpático y le seguí la corriente, intercambiamos móvil y demás rituales sociales necesarios para una cita posterior.

Ni que decir tenía que no pensaba que este señor me fuera a escribir y si yo lo hacía el resultado iba a ser ignorarme. Pues no.

Realmente no tenía ninguna gana de quedar con él porque yo, a pesar de todo mi veneno y malestar, si soy una enferma del vino, para mi es una obsesión y no hay nada que más me importe. NADA.

Profundizar con alguien de estos niveles suele ser decepcionante, siempre me ha pasado, de hecho con otros WineJedis mismamente.

A uno le dije que me encanta la Cabernet Franc del Loira y me dijo que nunca ha catado una Cabernet Franc del Loira. Eso ha pasado.

Pero esta vez no, este caballero vino con su esposa y estuvimos los tres en un winebar (de los de verdad) bebiendo, intercambiando anécdotas y pasándolo de escándalo.

Muy, muy divertido. Aún hay esperanza ahí fuera.



15 de Noviembre. 

Back to reality. Vamos a una comida que organiza una DO, y uno que lleva una de estas guías nada influyentes, que siempre anda con cara de perro o soltando soplapolladas le saca una invitación al lugar, con todo pagado, a la encargada de la comunicación de la DO de la manera más vergonzante y evidente.

En el wineloverismo el carterismo está ampliamente consentido.

Ya nos explicarán que gana una DO con que el líder de la guía esta que no lee nadie vaya a cuerpo de rey a visitarles para que les pueda perdonar la vida.

Es que esto va de venderse aunque no te paguen. Todo muy triste.



17 de Noviembre.  

Hoy soy yo la que se va de viaje a otra DO a catar, previo pago, sus vinos para ponerles puntitos.

El hotel en el que me han metido es regulero les quitaré puntitos y más teniendo en cuenta que otros winestar están en uno mucho mejor.



18 de Noviembre.  

Toca cata multitudinaria bajo el mando del sumiller más cursi del planeta. Horroroso y mira que en la distancia corta luego no es así, o no tan así.

Es como si ir por la vida del  bardo de Asterix, Asurancetúrix, le pareciera el ideal de showman actual.

Es como cuando se ponía intenso Pedro Ruíz y quedaba de lo más raro y embarazoso, igualito.

Lírica vacía en léxico manido, en comunicación aportas cero pero los vinos estaban buenos.

Gracias.



20 de Noviembre. 

 Buenísima la que se ha liado hoy.

Resulta que una bodega montó en un restaurante Michelin una cena con bloggers lifestyle y similares.

El cocinero del local viendo que le podía pedir a la marca megavinos antiguos no se cortó un pelo y los pidió.

En la sede de la bodega recelaron de enviar cosas muy caras (muy muy caras) pero algo sí que enviaron (solo las muy caras) y viendo el percal fue uno de los dueños.

Qué ocurre si metes en una misma sala a periodistas sin ninguna idea de vino (aunque vayan de gastrónomos, es que como que lo separan), a uno de los dueños de la maison y mucho vino caro y antiguo.

Para no perdérselo, a medida que evolucionó la cena los periodistas bobos se fueron soltando justo cuando empezaron a servir estos vinos viejos. Los lifestylers estos empezaron a ridiculizar los vinos llegando alguno, incluso, a pedirse una cervecita fresquita, otros solo dijeron que para que servían vinos pasados que si no tienen dinero para sacar vinos nuevos.

De enmarcar. Circo de tres pistas.

Resultado, los gastros estos tan contentos, el chef avergonzado y la bodega con un enfado atómico que volverá a repetir el año que viene porque no queda otra para que hablen de sus vinos.

Aunque quizá ya no traiga nada antiguo.


ISOBEL